Descripción
El proyecto tuvo como objetivo principal mitigar el cambio climático y restaurar tierras degradadas mediante la promoción de prácticas ganaderas climáticamente inteligentes. Iniciado en 2018 y con una duración hasta 2022, el proyecto se centró en la implementación de prácticas que redujeran las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y aumentaran la productividad sostenible en el sector ganadero, principalmente en la cuenca del río Yuna. También buscó fortalecer las capacidades institucionales y técnicas para la gestión ganadera resiliente al cambio climático, implementando granjas piloto, desarrollando estrategias de monitoreo de emisiones y fomentando incentivos financieros para los productores. Además de reducir las emisiones de GEI en las granjas involucradas, se enfocó en mejorar la capacidad de adaptación de los pequeños y medianos productores, promover prácticas de manejo sostenible, y desarrollar sistemas de monitoreo para evaluar el impacto ambiental.