Descripción
Este proyecto de restauración ecológica se ubica en la Patagonia chilena, específicamente en la región de Aysén, donde Conservación Patagónica adquirió en 2004 la Estancia Valle Chacabuco de 69.000 hectáreas, expandiéndose a 81.000 hectáreas para formar parte del futuro Parque Nacional Patagonia de 292.000 hectáreas junto a los parques Jeinimeni y Tamango. Las praderas estaban degradadas por décadas de sobrepastoreo ovino y vacuno no controlado en este ecosistema de transición entre estepas secas argentinas y bosques húmedos templados al oeste de los Andes.
Las acciones clave incluyen la remoción de más de 600 km de cercas y barreras para restaurar el funcionamiento natural del ecosistema, permitiendo el retorno de fauna como guanacos, zorros culpeo, quirquinchos, cóndores andinos y pumas, además de control de especies invasoras, siembra de semillas nativas como coirón y exclusión gradual del ganado. Voluntarios y biólogos apoyan estas intervenciones, en colaboración con entidades como Conservation Land Trust, Fundación Pumalin, Fundación Yendegaia y Foundation for Deep Ecology, promoviendo agricultura sostenible, desarrollo comunitario y ecoturismo.
El proyecto, de inversión privada, destaca por su escala ambiciosa en restauración de pastizales patagónicos, uno de los más extensos a nivel mundial, y contribuye a la agenda internacional de conservación de pastizales, con donación al Estado chileno en 2018 para crear el Parque Nacional Patagonia de 304.527 hectáreas.