Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
60.000 millones de dólares (1,3% del PIB) gastaron los países de América Latina y el Caribe, en subsidios a los combustibles fósiles en 2020 (BID, 2023).
60 países contaban con algún tipo de regulación en materia de biocombustibles líquidos para 2021 (CEPAL, FAO y IICA, 2023)
25% de los combustibles para transporte en Brasil son biocombustibles, principalmente etanol basado en caña de azúcar (IFPRI, 2023).
73% del biodiesel proviene de aceites vegetales (31% de palma, 24% de soja y 14% de colza), mientras que 21% proviene de aceites de cocina usados (IFPRI, 2023).
59% del etanol proviene del maíz, 22% de la caña de azúcar, 2% de la melaza, 2% del trigo y el resto de otros cultivos (IFPRI, 2023).
22% de la producción de caña de azúcar y 16% de la producción de maíz se destinan a la producción de etanol (IFPRI, 2023).
44% fue el aumento en la producción global de biocombustibles entre 2011 y 2021, continuando su crecimiento sostenido durante ese período (IFPRI, 2023).
Más de 1 billón de USD fue invertido en subsidios a los combustibles fósiles, superando un máximo histórico en 2022 (Banco Mundial, 2022).
En 272% creció la producción mundial de aceite vegetal hidrotratado (HVO) en los últimos diez años (IICA, 2022).
94 % fue el crecimiento acumulado que mostró la producción mundial de biodiésel en la última década (IICA, 2022).