Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
USD 4,3 billones en 2030 podrían generarse en beneficios sanitarios, económicos y ambientales mediante la inversión en agricultura de bajas emisiones y transformación del uso de la tierra, con un retorno de 16 a 1 sobre los costos (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
USD 329.000 millones anuales podrían generarse con prácticas climáticamente inteligentes, asegurando alimentos hasta 2050 sin afectar biodiversidad ni carbono (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
USD 4,5 billones al año es el valor estimado de las nuevas oportunidades de negocios vinculadas a la transformación de los sistemas agroalimentarios para 2030 (Sutton, Lotsch & Prasann, 2024).
6.3% fue la participación de la acuicultura en la producción agrícola global entre 2016 y 2020, frente al 0.4% de 1961-1965, con aumentos en vegetales y frutas y disminuciones en cereales y productos ganaderos (USDA, 2024).
El estudio muestra que el mango ‘Ataulfo’ de Chiapas incrementa su dulzura y pierde firmeza conforme madura, lo que influye directamente en su calidad poscosecha y potencial de exportación (Ortiz-Hernández, M. et al.,2012).
La humedad de cosecha afecta la calidad molinera del arroz, especialmente el rendimiento de grano entero y la apariencia. Se recomiendan niveles entre 20 % y 22 % para optimizar resultados industriales (Álvarez-Parra et al., 2020).
En dos regiones vulnerables de Guatemala, el 95 % de agricultores percibe cambio climático; el 81 % reporta impactos en producción, y solo el 41 % implementó adaptaciones como plantación de árboles (Viguera et al., 2019).
80% de cada grano de soja puede ser utilizado como harina para alimentación animal en Mato Grosso, mientras que el 100% del maíz puede convertirse en harina (Garrett et al., 2018).
4 unidades de alimento son requeridas para producir una unidad de cerdo en sistemas confinados, mientras que 2 unidades son necesarias para una unidad de pollo (Garrett et al., 2018).
85% de las empresas que obtienen certificaciones como ISO 9000 mejoran su capacidad para responder a consultas sobre su desempeño, lo que aumenta su competitividad en mercados volátiles donde la composición de la demanda y las tecnologías cambian de forma abrupta y continua (Sabel y Reddy, 2006).