Datos o hechos estadísticos sobre la situación y perspectivas de los sistemas agroalimentarios e impacto de las políticas
12.8 millones de toneladas métricas fue la producción estimada de raíces comestibles y tubérculos en la Comunidad Andina en 2022 (SG CAN, 2023).
24.7 millones de toneladas fue la producción de frutas y nueces cosechadas en la Comunidad Andina en 2022, lo que representa 859 mil toneladas más que en 2021, cuando se registraron 23.9 millones de toneladas (SG CAN, 2023).
16.5 millones de toneladas fue la producción cosechada de cereales en la Comunidad Andina en 2022, representando un ligero aumento del 0.3% respecto a las 16.4 millones de toneladas registradas en 2021 (SG CAN, 2023).
16 millones de toneladas fue la producción de semillas aceiteras y frutos oleaginosos en la Comunidad Andina en 2022 (SG CAN, 2023).
Se identifican los siguientes sistemas de producción: 1.Sistema de lechería especializada. 2.Sistema de doble propósito. Subdividido en a) Extensiones grandes. b) Extensiones medianas. c) Extensiones pequeñas. d) Doble propósito de subsistencia (Subdividido en: i. Alta densidad de animales. ii. Mediana densidad de animales) 3. Sistema de producción de carne.
Panamá tiene un déficit estructural de leche. La demanda nacional (sumando leche fluida y derivados en equivalente líquido) se calcula en torno a 480 millones de litros anuales, mientras la producción nacional apenas cubre los 180 millones. Esto implica que alrededor del 62% del consumo es abastecido por importaciones.
A pesar de las dificultades, el sector lácteo aún tiene un peso socioeconómico considerable. Según estimaciones de MIDA, la cadena lechera (producción primaria + industria + comercialización) genera alrededor de 270,000 empleos directos e indirectos en el país.
Según la ANAGAN, se estimaba alrededor de 1,200 productores dedicados a leche en 2019, pero en 2022-2023 quedaban apenas unos 700 activos. Es decir, más de 400 pequeños ganaderos (sobre todo de leche grado C) han abandonado la actividad en muy pocos años.
El número de vacas especializadas en ordeño pasó de un aproximado de 231,400 vientres en 2015 a unos 157,500 vientres en 2023, con una reducción superior al 30%.
La severa sequía de 2019 redujo en más de 25% la producción en Azuero durante varios meses (según informes de ANAGAN), provocando escasez temporal de leche grado C para queserías.